
Todo comienza en un laboratorio. De pronto algo ocurre, se disparan las alarmas y todo queda sellado herméticamente. Pero un trabajador consigue escapar de una muerte segura encerrado en esa tumba aislada del exterior. Lo que él no sabe, es que con él, algo más ha conseguido escapar...
Con este comienzo, la historia narra el desarrollo del ser humano en una situación extrema, en la que el 95% de la población en la Tierra ha desaparecido. Enseguida los supervivientes comienzan a tener vívidos sueños. Estos sueños están protagonizados por dos personajes. El primero es una mujer de raza negra que a sus más de 100 años, vive en una aislada granja de Nebraska. La gente que sueña con esta mujer, llamada Madre Abagail, tiene en general sentimientos de paz y sosiego. El segundo personaje de los sueños se trata de Randall Flagg, un personaje oscuro que despierta el temor y la poderosa atracción de quienes sueñan con él.
Desde aquí, los supervivientes comenzarán un viaje que les llevará a decidir el bando en el que quieren situarse. Así, parte de la gente se concentrará en la Zona Libre de Boulder en busca de Madre Abagail, mientras que los seguidores de Randall Flagg unirán sus fuerzas en la ciudad de Las Vegas.
Esta novela, muy en la línea del autor, pasa por ser un best-seller de los que se devoran con fruición, y en el que sus más de 1000 páginas no resultan tediosas. Pero además, como característica que destaca entre las demás obras de Stephen King, se puede resaltar el fondo metafísico de la trama. Éste no es más que la eterna lucha entre el bien y el mal. Madre Abagail afirma que su obra es dictada por Dios, mientras que del Hombre Oscuro afirman que es servidor del mismísimo Satanás.
Y en esta lucha entre, en principio, dos personas, finalmente participan todos los seres humanos que existen sobre la faz de la tierra, formando dos multitudinarios bandos. Si nos preguntamos: “Yo, ¿en qué bando estaría?”, a mí, por ejemplo, me resulta fácil afirmar que claramente estaría al lado del Bien. Y es cierto que en principio todas las personas de bien se encuentran en el bando de Madre Abagail, y los delincuentes y proscritos se hallan con Randall Flagg. Pero también sucede que hay personas del bando del Bien que se pasan al Mal, y viceversa... ¿esto a qué se debe? Una vez conocido el bando del Mal, y ver que la situación no es un caos con violencia por todas partes, sino que es una ciudad ordenada, bien organizada, limpia, en la que la camaradería impera... pueden entrar las dudas.
Y esto nos hace pensar: ¿realmente existen el Bien o el Mal absoluto? ¿La maldad es innata en el ser humano, o uno tiende al bando al que le llevan las circunstancias de la vida? ¿Es posible la conversión de aquél que ha cometido actos de maldad durante toda su vida?
Personalmente, pienso que el ser humano es como decide ser. No creo que exista la maldad innata, ni creo que no exista posibilidad de enmienda. Cualquiera que quiera, puede cambiar, está todo en nuestra mano.
Con este comienzo, la historia narra el desarrollo del ser humano en una situación extrema, en la que el 95% de la población en la Tierra ha desaparecido. Enseguida los supervivientes comienzan a tener vívidos sueños. Estos sueños están protagonizados por dos personajes. El primero es una mujer de raza negra que a sus más de 100 años, vive en una aislada granja de Nebraska. La gente que sueña con esta mujer, llamada Madre Abagail, tiene en general sentimientos de paz y sosiego. El segundo personaje de los sueños se trata de Randall Flagg, un personaje oscuro que despierta el temor y la poderosa atracción de quienes sueñan con él.
Desde aquí, los supervivientes comenzarán un viaje que les llevará a decidir el bando en el que quieren situarse. Así, parte de la gente se concentrará en la Zona Libre de Boulder en busca de Madre Abagail, mientras que los seguidores de Randall Flagg unirán sus fuerzas en la ciudad de Las Vegas.
Esta novela, muy en la línea del autor, pasa por ser un best-seller de los que se devoran con fruición, y en el que sus más de 1000 páginas no resultan tediosas. Pero además, como característica que destaca entre las demás obras de Stephen King, se puede resaltar el fondo metafísico de la trama. Éste no es más que la eterna lucha entre el bien y el mal. Madre Abagail afirma que su obra es dictada por Dios, mientras que del Hombre Oscuro afirman que es servidor del mismísimo Satanás.
Y en esta lucha entre, en principio, dos personas, finalmente participan todos los seres humanos que existen sobre la faz de la tierra, formando dos multitudinarios bandos. Si nos preguntamos: “Yo, ¿en qué bando estaría?”, a mí, por ejemplo, me resulta fácil afirmar que claramente estaría al lado del Bien. Y es cierto que en principio todas las personas de bien se encuentran en el bando de Madre Abagail, y los delincuentes y proscritos se hallan con Randall Flagg. Pero también sucede que hay personas del bando del Bien que se pasan al Mal, y viceversa... ¿esto a qué se debe? Una vez conocido el bando del Mal, y ver que la situación no es un caos con violencia por todas partes, sino que es una ciudad ordenada, bien organizada, limpia, en la que la camaradería impera... pueden entrar las dudas.
Y esto nos hace pensar: ¿realmente existen el Bien o el Mal absoluto? ¿La maldad es innata en el ser humano, o uno tiende al bando al que le llevan las circunstancias de la vida? ¿Es posible la conversión de aquél que ha cometido actos de maldad durante toda su vida?
Personalmente, pienso que el ser humano es como decide ser. No creo que exista la maldad innata, ni creo que no exista posibilidad de enmienda. Cualquiera que quiera, puede cambiar, está todo en nuestra mano.
